Nacido en 1971 en Madrid, Ángel Escribano es uno de los fundadores, junto con su hermano y su padre, de Escribano Mechanical and Engineering (EM&E), una empresa puntera en defensa y seguridad que opera en más de 25 países y cuenta con 1500 trabajadores. EM&E está estrechamente vinculada a la industria armamentística israelí. En diciembre de 2023, el Ministerio de Defensa adjudicó un contrato por valor de 693 millones de euros para el suministro del Sistema de Lanzacohetes de Alta Movilidad, también conocido como SILAM. La adjudicación fue publicada el 15 de diciembre de 2023 en la Plataforma de Contratación del Sector Público. Las dos empresas adjudicatarias, que en ese momento formaban una Unión Temporal de Empresas, eran Escribano Mechanical & Engineering y Rheinmetall Expal Munition. Este sistema de lanzacohetes está desarrollado en su mayor parte por la empresa israelí Elbit Systems, que aporta la tecnología principal. Aunque Elbit Systems no forma parte directamente de la unión temporal, su tecnología es fundamental para el programa, ya que es la que fabrica los cohetes, y existe un acuerdo de transferencia tecnológica con las empresas españolas. Elbit Systems, concretamente su división IMI Systems, también es la entidad que vendió 15 millones de balas a la Guardia Civil y cuyo contrato ha sido “rescindido de manera unilateral” debido a presiones tanto internas como externas al gobierno. Otro contrato similar fue la compra de 1.680 misiles antitanque Spike LR2 por 285 millones de euros. El consorcio español que fabricó estos sistemas estaba formado por EM&E, Tecnobit, FMG y Expal, y liderado por la filial española de la empresa israelí Rafael, la fabricante original. La empresa de Escribano también participó en la prueba del sistema de protección activa Iron Fist, de la israelí Elbit Systems. Dos años después de tales operaciones, hubo un cambio en la directiva de la empresa. En enero de 2025, el cofundador y hermano de Ángel Escribano, Javier Escribano, se convirtió en el presidente del grupo. Esto se produjo tras el nombramiento de Ángel como presidente de Indra por parte del consejo. EM&E ha facturado, desde 2019 hasta 2023, 272 millones de euros gracias a concursos públicos como los del Ministerio de Defensa. Según el portal Economía Digital, esto supone un incremento del 220% y una “aceleración incluso de su propio plan de negocio”. En 2022, la previsión del grupo era conseguir 150 millones en cinco años. En tan solo uno, han casi duplicado ese pronóstico. La relación de Indra, cuyo principal accionista es el Estado español, con los Escribano viene de mucho antes de que Ángel Escribano asumiera la presidencia ejecutiva. El grupo ya había colaborado previamente con la empresa de defensa en 2020. Participaron conjuntamente en el consorcio TESS DEFENSE, del que también formaban parte Santa Bárbara y Sistemas APA, para construir los nuevos blindados 8×8 del Ejército de Tierra, los VCR. El contrato estaba valorado en 2.100 millones de euros. Los Escribano se encargarían de fabricar las torretas de los vehículos de combate, pese a no contar con experiencia en ese ámbito. Una empresa israelí, Rafael Pap Tecnos, denunció lo que consideraba una adjudicación “a dedo”. Este señalamiento no prosperó, y en 2021 la misma empresa israelí fue seleccionada para proveer los misiles destinados para las torretas fabricadas por EM&E. En 2023, la empresa de los Escribano se convirtió en el segundo socio industrial de Indra, por detrás de Sape, tras adquirir un 3%. En 2024, volvió a aumentar su participación, convirtiéndose en el mayor accionista privado, con un 14,3% de las acciones. Este 25 de abril, Indra, dirigida por Ángel Escribano, ha reconocido que está estudiando, junto con la consultora KPMG, integrar EM&E en la propia entidad, permitiendo así a la empresa española crecer en lo que al gasto militar respecta. Esta operación surge en el contexto del aumento del gasto militar por parte de la UE. Otros accionistas El cuarto accionista mayoritario de Indra es Joseph Oughourlian, de Amber Capital. El magnate, dirigente de Prisa, posee el 7,24% del capital de la empresa de defensa. Según señala El Independiente, el armenio se habría introducido en el negocio armamentístico en 2022, el mismo año de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. El diario explica que el propio Oughourlian afirmó: “El objetivo de esa inversión era el de aprovechar un momento histórico de ‘guerra fría’ y creciente tensión internacional para intentar ganar dinero a partir de la previsible carrera armamentística”. Quién es Ángel Escribano: el hombre de Moncloa en Indra y estrecho socio de la empresa armamentística israelí Elbit La empresa tecnológica, dirigida por Ángel Escribano, ha contratado los servicios de la consultora KPMG para estudiar una posible fusión con EM&E, una corporación dedicada a la defensa, dirigida por Javier Escribano, hermano del presidente de Indra Imagen del artículo Redacción Tinta Roja | 27 de Abril 2025